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Foto: deportestolima.com.co

Sin reserva, así fue la respuesta de Gabriel Camargo, presidente del club pijao, ante la pregunta sobre la fórmula ideal para gerenciar un conjunto, que con presupuesto moderado y jugadores de bajo rendimiento en otros equipos, ha logrado ser protagonista y quedarse con el más reciente título de la Liga Águila.

Con un diálogo sencillo y actitud desparpajada, el senador reveló en De Taquito con Marino, algunos detalles de su labor de casi 40 años al frente del club, encaminada desde su experiencia como empleador y aplicada con un método simple y responsable.

Camargo también habló sobre la actualidad de Deportes Tolima, la importancia de detectar talentos “ocultos” y la planificación de la próxima temporada con la Copa Libertadores como máximo reto.

AUDIO: Gabriel Camargo en diálogo con Marino Millán

“Soy muy responsable con el presupuesto. En el pasado llegué a tener más de 7.000 empleados a mi cargo y por esa razón se me da con facilidad el manejo del equipo”

“La plaza de Ibagué tiene una hinchada que quiero mucho y que es numerosa, pero no va al estadio, aún después de haber sido campeones y eso desmotiva. Podemos subsistir gracias a la venta de jugadores, porque por entradas o patrocinios es muy poco lo que obtenemos”

“Dejo pasar muchos jugadores que me ofrecen. Tengo una curva salarial de la cual no me salgo. Debido al título se me subió un poco porque el tope era de 20 millones y ahora me tocó subirlo a 25 millones, había que entender a los jugadores y para que renovaran accedí. 25 millones es el mayor salario y es el de Marco Pérez”

“Soy una persona exigente, estoy pendiente de todos los jugadores en todos los aspectos, nutrición, rendimiento, comportamiento. De acuerdo a las faltas con el club, evalúo y si es el caso, les cancelo el contrato” 

“Me queda muy difícil negociar con los equipos. Me toca buscar bueno, bonito y barato, porque yo no puedo pagar los salarios que pagan Deportivo Cali o América. Me toca echarle ojo a un jugador que sea bueno y que todavía no devengue esos salarios”

“Pagarle 300 millones de pesos a un jugador en Colombia es salido de toda proporción”