Algo va de Pedro a Juan.

Columna - De Taquito con Marino
Por: Marino Millán - @marinomillan
La selección de Brasil es el más claro ejemplo de la importancia de un director técnico así muchos sigan considerando que es el jugador quien define en cancha y es cierto, pero cuando las individualidades son controladas por el rival es cuando tiene que aparecer la mano del conductor desde el banco, con variantes de juego y la conocida contra táctica.

Dunga quien no dio pie con bola con los auriverdes fue relevado en el cargo dentro de la misma eliminatoria, llegando Tite al comando y a la fecha no solo es el líder ya con cupo a Rusia 2018 sino que no ha perdido un solo punto, todo lo gana en casa y de visita.

¿Suerte, apoyo, macumba, magia? Ninguna de las anteriores; todo se resume a un método de trabajo y a un claro discernimiento del juego.

Resulta increíble que nuestra selección gozando de exitosos goleadores en otras ligas, carezca de gol hace no sé cuantas fechas y no cabe a mi juicio que les pese la camiseta nacional; el goleador debe gozar de un fútbol elaborado que lo deje de cara al marco contrario para definir y esa es labor del resto del equipo y básicamente de los volantes como James, Macnelly, Cardona o quien este en esa función de creación.

Colombia depende de las individualidades que cuando no están en su día, se sufre para ganarle a cualquiera, lo que ya tienen claro la mayoría de los rivales. Tácticamente no se ven novedades, el equipo es predecible, plano, repetitivo; peor cuando se acude al pelotazo como en el juego ante Bolivia y no es que el centro no sirva, debe aparecer por sorpresa y no como única fórmula de ataque.

Pilas ¿Qué tal morirnos de hambre con la nevera llena? Inaudito.

POR LO MENOS ASÍ LO VEO YO.
Encuentre todos los lunes la columna De Taquito con Marino en la revista Fanáticos Q' del periódico Q'hubo Cali.

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